viernes, 6 de julio de 2012

LUIS DE LA FUENTE CASTILLO

Buenas y elegantes tardes,

Ven a este hombre de la foto, de gesto amable pero serio, buen ciudadano, buen padre, hombre familiar, católico apostólico y romano, exquisitas maneras, bigote perfectamente cuidado, recio afeitado en el resto de la cara, buen cumplidor de sus obligaciones, pagos de la hipoteca perfectamente al día, jamás le echaron para atrás una letra del coche, en el banco le reciben con un “Don Luis, buenos días…” A muchos de ustedes podría incluso recordarle a la figura paterna y ¿Qué edad piensan que tiene este hombre en la foto? ¿35? ¿40? ¿50? Para nada, Don Luis de la Fuente Castillo tenía unos 28-29 años cuando fue tomado este retrato promocional. Sorprende ¿verdad? Nada que ver con muchos de los niñatos de ahora que con esta edad nada más que hacen el imbécil en la Tv.

Pues esta era la tónica general antiguamente, jugadores rudos y varoniles que con apenas veinte años ya aparentaban ser auténticos HOMBRES hechos y derechos, con cojones. Se me vienen a la cabeza los Gorriz, Bastón, Pepín,  Sañudo, el señor Don Agustín “el Tato” Abadía o el ex bético Carmelo el Beckenbauer de la bahía, por poner solo algunos ejemplos. Auténticos MACHOS, nada que ver con las mariconas que corren ahora por los campos de fútbol, que si el pelo teñidito, que si mucho modelito haciendo el ridículo, que si hago una anuncio vestido como un vaquero… ¡¡A la mili o al Extremadura de la 96/97 os mandaba yo a haceros hombres de provecho, malditos vagos!!

Pues uno de estos jugadores de tiempos añorados es sin lugar a dudas Luis de la Fuente Castillo, conocido futbolísticamente como De la Fuente y nacido en La Rioja, en la villa de Haro el 21 de junio de 1961. Criado en la escuela de Lezama debuta en primera con el Athletic en la temporada 1980/81, permaneciendo durante 7 temporadas en Bilbao y siendo parte importante de la plantilla que se adjudicó de la mano de Clemente las dos últimas ligas de la historia del Athletic, donde comandaba con mano firme a la defensa desde el centro de la misma, aunque se desenvolvía con polivalencia en otras posiciones de la zaga.

En la temporada 87/88 llega al Sevilla de la mano de Azkargorta, haciéndose rápidamente con un puesto en el once titular y durante dos años forma tándem defensivo con jugadores de la talla de Salguero, Serna o Diego, pero las lesiones y la irrupción de jóvenes talentos como Nando le apartan de la titularidad durante las dos siguientes temporadas, por lo que el jugador pide volver de nuevo a Bilbao, a lo que el Sevilla accede previo pago de 20 millones de pesetas, poniendo fin a su etapa hispalense con un total de 92 partidos y 4 goles en su haber como sevillista.

En el Athletic goza de un par de temporadas más en la máxima categoría sin demasiada participación, por lo que antes de resultar un estorbo decide descender de categoría y  probar fortuna durante una temporada en el Alavés en 2ªB antes de retirarse definitivamente de la práctica del balompié.

Una vez cerrada su etapa de futbolista, De la Fuente decide darle un giro a su vida y a su look (afeitandose cualquier resquicio de pelo que haya en su cabeza a excepción de las cejas, pelos de las orejas y pelos de la nariz) y decide transmitir sus conocimientos a los más jóvenes, comenzando su carrera como entrenador en los juveniles del Sevilla FC para de nuevo volver a Lezama a hacerse cargo de los  cachorros del Bilbao Athletic en dos etapas, tras un breve paréntesis como delegado del primer equipo. Su última aventura ha sido entrenar esta temporada al Alavés, donde no le fueron demasiado bien las cosas ya que los dirigentes alaveses destituyeron  en la jornada 9 de liga a este mítico del fútbol español que consta con un Torneo en su honor en su localidad natal. Y bien merecido que lo tiene.

4 comentarios:

Dani dijo...

Jack Swagger aprueba el "pelao" de Coentrao...

JMVR dijo...

No sé si me falla la memoria, pero creo que decían que De la Fuente tenía una pierna más corta que la otra. Recuerdo habérselo oido contar al "maestro" Araújo en la retransmisión de un Logroñés-Sevilla desde el mítico estadio de Las Gaunas.

Dani dijo...

Por cierto, Compostela seal of approval

Anónimo dijo...

Mañana le mido las piernas a Luis